lunes, 21 de julio de 2014

Tiramisù de frutos rojos

Invitados de última hora. Un postre rápido para culminar una gran comida. O simplemente porque te apetece.

Aprovecharemos que aún tenemos fresas y ya aparecen otros frutos rojos para preparar este tiramisú. Que además de rápido.... está delicioso.

Podemos hacer dos cosas. Utilizar frutas frescas de temporada o tirar de conserva. En cada uno está si queréis más o menos azúcar. Yo os dejo la versión casera, con el punto justo de azúcar. Que estamos en plena operación bikini y tampoco hay que abusar. Eso sí....privarse del todo tampoco, que eso no es bueno!!!!




Ingredientes
6 galletas tipo Digestive
250 grs de queso mascarpone
1 yogurt natural tipo griego
1 y 1/2 cucharadas de azúcar glas
Frutos rojos (fresas, cerezas, frambuesas, grosellas)
Vinagre de manzana
Azúcar

Limpiamos las frutas. Mezclamos un chorro de vinagre de manzana con una cucharada de azúcar y ponemos a macerar las frutas en la mezcla.

Batimos el queso mascarpone hasta obtener una pasta cremosa y añadimos el yogurt griego. Mezclamos bien e incorporamos el azúcar. 

Montamos el tiramisú. Podéis emplear un molde grande o vasitos individuales. Troceamos las galletas y las colocamos en la base. Cubrimos con la mitad de la crema de queso. Echamos las frutas y el almíbar y tapamos con el resto de crema de queso.

Meter en el frigorífico hasta el momento de servir.



viernes, 18 de julio de 2014

Gazpacho de cerezas

Me encanta esta época del año por la amplia variedad de frutas de la que disponemos. Para no aburrirnos. Así que hay que aprovecharlas que esto dura una estación y luego volvemos a las cuatro frutas para pasar el invierno y que cuando llevas dos meses comiéndolas ya no sabes si te gustan o las comes por costumbre... 

De cerezas va la cosa hoy. Pero no dulce, sino como base de un gazpacho colorido y nutritivo. Y es que la cereza es una fruta que aporta muchas vitaminas y pocas calorías, por lo que es la fruta ideal para no perder la linea. Bien fresquitas son buenas aliadas en días de calor. ¿Quién no ha empezado por un puñadito y cuando se ha querido dar cuenta tiene el plato lleno de pipos y se ve incapaz de parar? Pues sí, también son adictivas!!!!

Apartar unas pocas, deshuesarlas y reservarlas para preparar este delicioso gazpacho. No os arrepentiréis; os lo aseguro!! 





Ingredientes
500 gr de cerezas deshuesadas
500 gr de tomates
50 gr de pimiento rojo
50 gr de cebolleta
200 ml de agua fría
Aceite
Vinagre
Sal

Lavar y picar las cerezas y los tomates. Batir bien con la batidora. Añadir la cebolleta y el pimiento. Batir de nuevo. Aquí es cuando yo lo paso por el colador para quitar las pieles y semillas.

Añadir el agua, la sal y el vinagre y batir de nuevo. Probar y rectificar de sal si fuese necesario,o de agua o vinagre.

Por último echar el aceite y batir un minuto.

Fácil, no? Pues que aproveche!!!


miércoles, 16 de julio de 2014

"Paloma", la tapa de Salamanca

Paloma… la tapa por excelencia de Salamanca. ¿Y qué es una paloma? Os preguntaréis muchos de vosotros, aunque si alguna vez habéis venido de tapas por Salamanca, seguro que más de uno la habéis comido.

Es una tapa sencilla, pero muy rica, por la combinación de sabores. Consiste en una corteza de trigo rellena de ensaladilla. Bueno, eso era en realidad lo que se tomaba años ha, actualmente, en muchos bares la podéis encontrar con más variedad de ensaladas…. De manzana, de boca de mar, la clásica ensaladilla rusa….

Los niños suelen tomar la corteza sola para acompañar un mosto o zumo. De hecho, yo en mi infancia era lo que tomaba cuando íbamos de cañas los fines de semana con mis padres. “Un cuero” decíamos, pues así es como se conoce la corteza de trigo que sirve de “plato” para contener la ensaladilla.

En mi casa no se concibe la ensaladilla sin cueros. Y yo la suelo comer sin mayonesa y con un chorrito de aceite de oliva. Para gustos…

La técnica original para “crear” el cuero es freir la corteza. Hay quien la cocina en el microondas, pero os aseguro que, aunque más limpio y menos calórico, el resultado no es, ni de lejos, el mismo.







Ingredientes
Cortezas o cueros para ensaladilla
2 patatas
Judías verdes
1 lata de atún
1 huevo cocido
4 palitos de cangrejo
1 bolsa de aceitunas sin hueso
Pepinillos en vinagre
Mayonesa
Aceite de oliva

Cocer las patatas  con piel. Reservar.
Cocer las judías verdes troceadas en agua con sal. Reservar.
Picamos el huevo, los palitos de cangrejo, las aceitunas y los pepinillos. Reservamos.

Una vez frías las patatas, las pelamos y picamos en cuadraditos pequeños. Unimos a las judías y al huevo cocido. Añadimos la lata de atún, los palitos de cangrejo, las aceitunas y los pepinillos. Mezcalmos bien y separamos en dos fuentes.

A una parte de la ensaladilla le añadimos la mayonesa, y la otra la regamos con un chorro de aceite de oliva.

Freímos las cortezas en abundante aceite caliente y las colocamos sobre papel absolvente para que suelten el exceso de aceite.


Servimos las cortezas rellenas de ensaladilla.




jueves, 10 de julio de 2014

Costrada griega para el #TSviajero

¡Fácil, si no nos vamos de vacaciones no nos vamos, pero si lo hacemos, lo hacemos bien! Yo me he ido hasta Grecia, y de allí me he traído esta deliciosa receta. ¿Por qué Grecia? Pues si os digo la verdad tengo muchas ganas de conocer sus islas, y me apetecía cocinar algo de ese país, así que ya que no puedo ir hasta allí físicamente, nos acercamos un poquito más a través de su cocina y sus platos. Además, es muy fácil y rápida. Muy buena solución a una cena improvisada.

La costrada griega es una especie de coca, elaborada a capas con pasta filo, una combinación de diversos quesos y por ultimo gratinada en el horno.

Queso, es escuchar o leer esa palabra y empiezo a salivar de mala manera.  Mira que me gusta el queso, en todas sus variantes (en realidad en todas menos en una... he de confesar que los quesos excesivamente curados y fuertes no me gustan) así que lo uso mucho en la cocina. Y en mi nevera siempre hay un par de clases diferentes de ellos. Para todos los gustos.

Este mes, desde La cocina Typical Spanish, nos invitan a irnos de viaje por el mundo y a salir un poco de la rutina diaria. Su propuesta es interesante, dejar a un lado la cocina española y adentrarnos en otras culturas, otros países. Cocinar esas recetas que tanto nos gustan de otros países, o esas que siempre hemos querido conocer. 

Yo, de momento, os dejo con mi costrada....y el mes que viene ya veremos hasta donde me voy!






Ingredientes
12 hojas de pasta filo
50 gr de queso parmesano rallado
200 gr de queso feta
200 gr de mezcla de quesos rallados
100 gr de mantequilla
200 ml de leche
200 ml de nata para cocinar
4 huevos
1 cucharadita de sal
Pimienta negra molida
Nuez moscada


Precalentar el horno a 180º.

Rallamos el queso feta. Mezclamos todos los quesos en un bol. Reservar.

Derretimos la mantequilla y untamos, con ayuda de un pincel, una fuente apta para el horno. Cubrir con una hoja de pasta filo. Untamos la hoja con mantequilla y cubrimos con otra hoja. Repetir la operación con 2 hojas más. (4 hojas en total por capa)

Espolvoreamos con la mitad de los quesos y cubrimos con las hojas de pasta filo, siguiendo el mismo procedimiento que antes. Hoja, mantequilla, hoja.... Ponemos el queso restante y cubrimos con las 4 hojas restantes, también pinceladas con mantequilla.

Con un cuchillo bien afilado, realizamos cortes en la masa formando cuadrados. 

En un bol, batimos los huevos. Añadimos la nata y la leche y mezclamos bien. Salpimentamos y espolvoreamos con una pizca de nuez moscada. Batimos bien de nuevo. Vertemos esta mezcla sobre la masa y metemos en el horno hasta que la costrada esté dorada, unos 30 minutos aproximadamente.

Sacamos del horno una vez que esté dorada la masa y cortamos los cuadrados marcados. Servir caliente.






No os olvidéis que el mes de agosto seguimos de vacaciones por el mundo, con la segunda parte de este #TSviajero. No dejéis de daros una vuelta por La cocina Typical Spanish y de paso un viajecito por la cocina internacional.




miércoles, 2 de julio de 2014

Un imprescindible en tus cenas.... Paninis

¿No os pasa a vosotros, que a pesar de ser un alimento básico y que comemos todos los días no sabéis calcular la cantidad de pan que consumís al día? Igual es que yo soy un caso raro y único en el mundo, pero resulta que hay días en los que me sobra pan para dar de comer a una familia entera…

Es en días como esos en los que llega la hora de la cena y me encuentro con una baguette o barra entera y decido hacer paninis caseros. Y así disfruto de ellos, que me gustan un montón, y además finiquito el pan para que no me quede rondando por la cocina…Y es que no hay nada que me guste menos, que comer pan atrasado.




La cosa es simple… Muy simple. Sólo necesitamos el pan que nos haya sobrado, un cuchillo de sierra y los ingredientes que más os gusten para poner por encima. 

Acompañadlos de una ensalada y tenéis lista la cena. Lo bueno es que admiten de todo, así que si os ha sobrado algo de la comida, lo podéis picar y ya tenemos lista nuestra cena de aprovechamiento. Genial, verdad? Pues venga, que se enfrían!!!!!





Ingredientes
1 baguette
150 gr de queso rallado (yo uso mezcla de quesos)
Tomate frito natural
Bacon y/o pollo a la plancha
Champiñones
Aceitunas verdes
1 bola de queso de mozzarella fresca
Orégano

Cortamos la baguette en 3 ó 4 trozos y cada uno de ellos lo abrimos por la mitad.

Untamos cada mitad con una cucharada de tomate y espolvoreamos con queso rallado. Ponemos encima el bacon o el pollo, los champiñones y las aceitunas picadas.

Desmenuzamos la bola de queso y la echamos por encima de cada mitad.

Metemos al horno hasta que el queso se funda y adquieran un tono dorado.

Servir caliente





lunes, 30 de junio de 2014

Helado de dulce de leche

Llegó el verano y con él sabores frescos para acomodarnos al calor. Yo he sacado la heladera y ya he empezado a darle caña. Nuevos sabores para estos meses de verano, que espero no defrauden a nadie. Por lo menos en casa, los están acogiendo con los brazos abiertos y no sobra nada de un día para otro. Así que a este ritmo, me dará tiempo a preparar unos cuantos.




Este de dulce de leche ha triunfado. Ha quedado delicioso y muy, muy cremoso. No empalaga en demasía, lo que le hace una buena opción como postre en una comida, o como acompañamiento a la merienda.


 


Ingredientes
300 ml de leche
250 ml de nata
300 gr de dulce de leche

Calentar la nata con la leche y deshacer en ellas el dulce de leche. Mezclar bien todos los ingredientes. Yo usé la batidora para asegurarme de que quedaba todo bien integrado. Dejar enfriar completamente y cuando esté frío meter en el frigorífico unas horas.

Echar la mezcla en la cubeta de la heladera y dejar hasta que adquiera la consistencia deseada. Yo lo tuve unos 40 minutos más o menos. 

Pasamos la mezcla a otro recipiente y metemos en el congelador hasta el momento de servir. (Al ser muy cremoso no endurece demasiado, por lo que no es necesario sacarlo unos minutos antes de servirlo).

Si no disponéis de heladera, metéis la mezcla en el congelador durante unas 2 horas. Pasado ese tiempo lo sacáis y batís de nuevo la mezcla. Volvéis a meter en el congelador. Esta operación hay que repetirla unas 3 veces para evitar que el helado se cristalice y os quede cremoso.

Servir como más os guste.



viernes, 27 de junio de 2014

Fusilli con langostinos y salsa marinera

Cansados de comer la pasta siempre de la misma manera? Sí, a mi me suele pasar. Por eso he decidido, de un tiempo a esta parte, modificar mis hábitos y costumbres. Y he empezado por la comida. Ahora que mis últimos análisis me han dado de 10, aunque yo sigo dudando de que no los hayan confundido con los de otra persona y tengamos a alguien por ahí haciendo dietas hipocalóricas porque de repente se le ha disparado el colesterol…. he decidido controlar mis comidas y mantenerme así de “sana”. Así que he introducido más frutas, verduras y pescados en mi dieta….bueno, y por consiguiente en la dieta de los que conviven conmigo, porque vamos a ver…esto no es un restaurante a la carta, así que o comemos lo mismo (o parecido), o me pongo en huelga de fogones!!!




Bueno, que me desvío del tema… a lo que iba… Que llevo un par de semanas haciendo platos de pasta diferentes a los de toda la vida, que ya cansa un poco comer siempre lo mismo!!!

La última vez que estuve en un Carrefour, me “choqué” con un paquete de fusilli gigantes, que no me pensé dos veces y acabó en el carro de la compra. Y no me arrepiento, porque me está dando mucho juego. Con unos poquitos sale un señor plato, por lo que no abusamos de los hidratos de carbono y saciamos el hambre. Lo que veis en las fotos es mi ración, y ya os digo que no me quedé con hambre.

Bueno, voy a ello que hoy me ha dado por hablar y a este paso no os publico la receta…







Ingredientes
200 grs de fusilli
250 grs de langostinos pelados

Para la salsa de tomate
800 grs de tomate triturado
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de sal
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de orégano
½ cucharadita de albahaca

Para la salsa marinera
6 cucharadas  de salsa de tomate
½ vasito de vino blanco
½ cucharadita de pimentón dulce
3 dientes de ajo
1 cucharada de aceite de oliva
Perejil picado

Para la salsa de tomate casera. Yo la hago en Thermomix. Pongo en el vaso todos los ingredientes y programo 30 minutos/Varoma/Vel 1.
Si lo hacéis en cazuela, tendréis que dejar que la salsa se reduzca a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo.

Para la salsa marinera.
Calentamos la cucharada de aceite y doramos en ella los dientes de ajo. Cuando estén dorados añadimos el pimentón y apartamos del fuego para evitar que se queme. Le incorporamos la salsa de tomate y el vaso de vino y dejamos cocer a fuego bajo hasta que reduzca. Una vez espese la salsa, retiramos del fuego y espolvoreamos con perejil picado.

Cocemos la pasta el dente. Una vez cocida la pasamos por el grifo del agua fría para cortar la cocción y emplatamos.

Salteamos los langostinos y ponemos en el plato junto a los fusilli. Regamos con la salsa marinera y servimos inmediatamente para evitar que se enfríe.


Bon Appètit